lunes, 28 de julio de 2008

Ilusión

Sí, es cierto, todavía no soy capaz de calcular con precisión el número total de veces que me ilusioné al día, pero esa certeza de poco y nada me sirve…por ahora…me gustaría saber si…¿Alguien escucha mi voz? ¿Podría alguien, en toda esta caverna, dignarse a responderme?
¿Qué es una ilusión? ¿Cómo y dónde encuentra sus raíces? ¿Cómo se diferencia de un simple engaño? ¿Requiere de elementos verídicos para surgir? ¿Cuándo deja de ser “una ilusión” para convertirse en “sólo una ilusión”?
Ilusa…
Blusa…
Pelusa…

Conjunto de palabras bonitas:
Ilusión, sueño, ideal, utopía, anhelo, fantasía, esperanza, magia, fe…pero sobre todo “ilusión”.
Conjunto de palabras reales:
Mimportacarajillo.
(Tzara)
Conjunto de ilusiones reales:
Siempre, jamás, infinito, nunca, Dios. –(¿?)-

Y es que algo pasa a ser real cundo lo percibimos, lo sentimos, lo pensamos y somos capaces de integrarlo a nuestro mundo –(ahorrémonos el temita ese de la epistemología y la “real aprehensión del objeto por parte del sujeto”, por favor)- esto, sin importar si el resto lo considera de la misma manera, puesto q el denominado “resto” no es más que un parámetro igual de subjetivo que la realidad realmente real de algún individuo, el resto es una excusa ante el caos, el resto es un orden incoherente, el resto es una mala suma de letras, números y notas musicales, el resto es lo que necesitan unos para callar a otros, osea, el resto no es otra cosa que una soberana y pelotuda farsa. ¿O es acaso, una ilusión?
¡Malditas ilusiones!
¡Benditas desilusiones!
¡¡Desilusiones del mundo, uníos!! Y se abrirán las grandes alamedas por donde transite el hombre con los ojos abiertos de una fukin vez.

Invento, origen, raíz, creación, sorpresa…ilusión.
Sabiduría, conocimiento, cultura, arte…ilusión.
Pensamiento, conclusión, imaginación, análisis, recuerdo, percepción de temporalidad, cálculo, inquietud, cordura, YO (Freud)…ilusión.
Quedémonos con lo que, sin conocer, percibimos como existente. Quedémonos con todo lo a priori. Quedémonos con lo esencial y busquemos la verdad. Quedémonos con las alas y sin los zapatos. Quedémonos con lo que sabemos que está bien y es correcto porque así lo creemos de un modo innato y sensato, no porque nos dijeron que así era. Quedémonos con el reloj de la distancia y con los centímetros del tiempo. Quedémonos con la locura. “Esta locura o la otra…” Pregunta mi amado André Breton.

O-N-I-S-L-U-I

Los hombres crean ilusiones en mí. No todos –(aunque me encantaría que así fuera)-, pero…
“Hola, estoy esperando a un hombre. Puede aparecer alguno en cualquier momento. Nunca he tenido uno que pueda llamar propiamente mío. Los he visto eso sí, desde niña.”
Eso lo dije hace un tiempo, cuando fui Alicia…osea, lo dijo Alicia usándome de puente sobre las tablas de un salón al que le atribuyen una grandiosa virtud: el Honor.
-(¡Es tan bakan usar puntos suspensivos y paréntesis y guiones!)-
Y no explicaré nada.
Hombres, hombres, hombres…les encantan los autos, el fútbol, la cerveza, las palabras feas, no se pueden depilar porque sus pares los tildan de “huecos”, sus voces son roncas -(menos la de Edmundo)-, se las dan de protectores y por eso dejan a la mujer hacia el lado de la pared cuando caminan juntos por la calle, se pegan, se tratan de “perrito”, les importa en demasía el tamaño de su miembro viril (¬¬), a sus amigos “de verdad” los encajan en la categoría de “hermano”, aman proyectarse con actitud estoica ante la vida, dicen cosas en la calle al ver un escote o una falda cuatro dedos sobre la rodilla, juran que “curaos manejan mejor”, y, cuando se enamoran…

…Entonces puedo llegar a creer que esas actitudes que marcadamente los diferencian de nosotras las mujeres carecen de total importancia y sólo queda a ambos disfrutar el ver en los ojos del otro la más pura belleza, la conjunción del siempre, el nunca, el jamás y el infinito, el querer perpetuar el instante, el habitar dimensiones fuera del tiempo, el sentirse parte de una fantasía, de una existencia surrealista…ambos se entregan a la maravilla de la ilusión…
Cuando cierro los ojos y trato de imaginar el vestido de la ilusión, creo ver que tiene la forma de algo así como una lucecita que brilla con fulgor en el cielo que cubre todo lo que es…quizás…Sí, me la imagino como un resplandor; tan cálida, tan única, tan absoluta…es como que llena todo el corazón y hace sonreír…ni siquiera da cabida a preguntas, porque el instante en que se vive la ilusión pareciera ser todo lo que fue, es y será sobre el mundo, y no importa nada que a ello sea externo, no hay planteamientos sobre verdad o mentira, no interesa generar contrastes, no importan las contradicciones y tampoco las razones, sólo se abren los brazos y se vive…Se vive una ilusión que quedará gravada en el cofre de la memoria como un bello momento, como una luz de fantasía que logró acercarnos a una realidad más simple y más feliz…donde todo es un eterno “sí” y se respira libertad.
Brillan los ojos y hay luz en todas partes…

-(lugar de palabra ininteligible)-
(Cortázar)

Luego, surge el miedo: ¿Cuánto vive una ilusión? o, ¿Cuánto tarda en morir? ¡Miserable Cronos, que nos arrastras al mundo de los relojes impermeables!
Y hay que dar explicaciones, buscar excusas u obligarse a decir la verdad, ser responsable, pagar el pasaje de la micro y apagar el calefont, adecuarse a los parámetros de cordura y normalidad, guardar el decoro y “sentarse con las piernas cerradas”, encajar en el sistema, buscar las siete diferencias entre política y farándula, cumplir con cada uno de los pasos a seguir de la burocracia imperante, anhelar la estabilidad económica, tener terror al terrorismo, responder el saludo, buscar la trascendencia u/o alimentar el ego eternamente, figurar en los registros electorales aun odiando el sistema binominal, ser patriota, “pensar en grande”, consumir –(lo que sea)-, cumplir horarios, anticiparse, programarse y esclavizarse, osea, olvidar la maravilla del otro, la ilusión y volver a la “triste realidad”.
De modo que,



olvídenlo.

Hasta que una estrella nos entregue en su beso el absoluto y volvamos a ilusionarnos.


lunes, 14 de julio de 2008

Dudas, por los siglos de los siglos, amén. (¿?)


Autocuestionamiento constante…
Preguntas que surgen naturalmente…todo el tiempo.
Cinco millones, cuatrocientos treinta mil, setecientas veintisiete dudas al mes.
Dudar del sí, dudar del no, dudar del quizás, dudar de por qué estoy dudando, dudar si dudo realmente, dudar si podré frenar el surgimiento de tanta duda, dudar si será necesario hacerlo, dudar de todo aquello que resulte necesario, dudar de lo que resulta, dudar de los absolutos, dudar de las excepciones, dudar de los causas, dudar de la efectividad de los efectos, dudar de lo bueno, dudar de lo correcto, dudar de lo normal, dudar de lo malo, dudar de lo incorrecto, dudar de lo anormal, dudar de lo que sé, dudar de la existencia de todo lo que no sé, dudar del lugar verdadero de mi existencia, dudar del sentido de mi existencia, dudar de las causas de mi existencia, dudar de mi feliz existencia, dudar de mi triste existencia, dudar de la existencia de cualquier otro ente que no sea yo, dudar de cuánto me conozco, dudar de quienes me conocen, dudar de qué quieren de mi, dudar sobre lo que dicen de mi, dudar si acierto al número exacto de veces que alguien me nombró al día, dudar si alguien se interesó por nombrarme algún día, dudar de mi en relación al resto, dudar del resto, dudar si son, dudar si quieren ser para mí, dudar si realmente están conmigo, dudar si sus mentes viajan para conectarse con la mía, dudar sobre lo que es la mente, dudar sobre cuánto será el tiempo que resta para morir, dudar sobre cuántas tazas de café necesitaré para vivir, dudar sobre el tiempo, dudar sobre las distancias, dudar sobre si llego a quiénes intento llegar, dudar si llego o si llegaré alguna vez, dudar de los parámetros objetivos, dudar de la realidad de lo subjetivo, dudar de los planes, dudar de las metas, dudar de las creencias, dudar de la magia, dudar del progreso, dudar de la oficialidad, dudar sobre los medios correctos, dudar sobre los fines incorrectos, dudar de la política, dudar del valor de la ignorancia, dudar de los límites de la sabiduría, dudar de los conceptos en relación a los pensamientos, dudar de las enciclopedias, dudar de las definiciones de "amor", dudar antes de decir: "te quiero", dudar sobre el número cierto de veces en que me ilusioné al día, dudar sobre lo práctico que resulta decepcionarse, dudar ante la elección de galletas para el desayuno: ¿tritón o kuki?, dudar sobre la iniciativa de su búsqueda, dudar si será el momento adecuado, dudar si hablo o me callo, dudar si es cierto lo que dice de mis ojos, dudar acerca de lo que está pasando-sintiendo-pensando, dudar si aquello será nuevamente un error o si es la puerta de entrada hacia algo mejor, dudar si nací hecha para lo que hago, dudar si escribo para que alguien lea, dudar si hago algo además de sólo dibujar letras en la simulación de hoja que presenta Microsoft Word, dudar si lograré algo de todo lo que quiero en mi vida, dudar sobre tooooooooooodo mi mundo y sobre toooooooooodo el mundo…Y más de una vez he querido cansarme.
Ojo: Hay veces en que es bueno comprarse un manual para distinguir la diferencia entre "dudar" y "desconfiar"…sale barato, sólo cuesta mantener activas las neuronas durante aprox. 5 minutos y listo.

jueves, 3 de julio de 2008

Jueves

Un post-post-miércoles cualquiera…

Escena 1: Giro la manilla (siempre hacia el lado izquierdo) y abro la puerta. Primer paso adentro/afuera. Ya en la habitación enciendo la tv para considerar necesario el tener que apagarla. Respiro y me descargo del mundo exterior y respiro. Prendo un incienso, me desnudo con las manos de su humo y me visto con su olor. Con pijama ceniciento me acuesto. Y duermo. De una vez por todas y en paz y basta.
(73)



Escena 2: Habitación, yo durmiendo en ella, puerta cerrada, tv apagada, incienso acabado en pijama. Sombras/miedos = pesadilla. Estoy ahí, en mi sueño, viendo cómo me consume el terror, cómo quiero despertar, cómo no puedo hacerlo.
Despierto una vez.
Despierto otra vez.
Despierto veces incontables.
Mas continúo pesadillando.
Hasta que algún ángel de mi se apiada y me devuelve a la dimensión en la que coexisto con otros humanos y con otras ampolletas.

Llega el no-miércoles.

Escena 3: Agua en mi rostro, en mis hombros, en mis piernas, en cada uno de mis rincones y tormentas. Jabón. Shampoo. Bálsamo. Nuevo día. Nueva agua. Tal y como lo pensé el reloj le restó minutos a mi tiempo y ahora debo correr para creer que el homicidio frustrado al despertador no fue en vano.







Escena 4: Fuimos con Wigdorsky y petit al cerro Esperanza. Obviamente lo más entretenido fue el desvío: playa. Un cielo de terciopelo negro con lentejuelas bordadas vistiendo un solo universo fue lo que hubo sobre nuestras cabezas confundidas por tanto grano de arena. El mar nos cantó muy bello mientras hablábamos con la Osa Menor. Ellas dos fumaban cuando yo recordaba al mentiroso ese de Gabriel García Márquez y su “Relato de un Náufrago” gracias al que me tuvo soñando más de una noche con tormentas marinas en escenarios de completa soledad.
Playa…Puerto…Valparaíso… Tierra de mágica agua salada.









Un desmiércoles cualquiera…

Escena 5: Hay que estudiar, ¿estudiar? Sí, estudiar, leer, aprender, vomitar. Hay que estudiar. Hay que pasearse por los poéticos pasajes del código civil y decir al pie de la letra lo mismo que dijo Andrés Bello hace décadas atrás. Hay que entender el tiempo desde una perspectiva jurídica, hay que dimensionar las distancias desde una perspectiva jurídica, hay que comprender a las personas desde una perspectiva jurídica y luego, hay que comer…pero jurídicamente, ya que de otra manera, aquel acto humano carecería de legitimidad tanto objetiva como subjetiva.



Escena 6: Es hermoso…por más que intente dejar de ser adicta a su belleza no logro despegarme de la maravilla que me causa…es hermoso…azul metafísico, blanco puro, verde naturaleza, gris nostalgia…”MAR”…y el sol dejando caer estrellitas amarillas sobre sus olas…y la lluvia alimentándolo de partículas originales-originarias, y la ira de Poseidón irguiéndolo por los aires, y en él aventurándose los marineros que besan y se van…Todo esto mientras lo admiro tras la ventana de la micro rumbo a Viña del Mar.

Y el ante-miércoles…

Escena 7: Dos cuadros. Uno mira un cuadro y el otro ve que lo miran en el cuadro. El que mira el cuadro no sabe que aquel a quien está mirando sabe que lo está haciendo. Aquel a quien miran en el cuadro sabe que quien lo mira no sabe que él sabe que lo está mirando. ¿Y qué importa? Ambos se miran, pero ninguno se mira (automira)…Uno sabe al otro sin saber que el otro lo sabe, pero y a ése otro, ¿alguien lo sabrá algún día? ¿se sabrá él algún día? ¿y desde dónde se sabrá, desde dentro o desde fuera?
Nuevo problema: ¿Cuántos cuadros pueblan el planeta Tierra?
- Milena, cállate.
- (…)

Escena 8: En el pasaje Papudo, en pleno cerro Concepción, hay un lugarcito de mundo que adoro.



Milena: -Ya, ¿decidiste qué vas a pedir?
Melissa: - Emmm…no sé, ¡es que se ve todo tan rico!
Magdalena: - Cacha! ¡Té rojo con rosa mosqueta! Ehh…Voy a querer un chocolate blanco con esencia de canela y un sándwich con queso caliente. Ah! y choclo agregado.
Melissa: - Y tú ¿que vas a pedir?
Milena: -Yo quiero un té rojo con rosa mosqueta, anís y frutos rojos…con…emmm…un pie de limón.
Melissa: -¡Pie de limón! Sí, pie de limón y un café con esencia de vainilla.
Porque la sangre nos hizo hermanas y la vida nos hizo amigas/ Para que no me olvides te sigo hasta este puerto maravilloso/ Me da miedo estudiar música/ Me gustaría estar acá con la mamá/ Sí, a mi me encantaría venir a estudiar acá/ ¿Viste las llaves antiguas? Y ese cuadro…lo ví y dije “la mile”/ Yo ví esa obra: “La luna es mía”/ Es que no sé qué tendrá, de hecho, tiene todo lo que no me gusta en un hombre, pero aún así me gusta/ Amo llenarme de sabores nuevos…y éste olor a café y tarta de manzana…/
Felices, habladas, perfumadas y exquisitas tardes en el “Color Café”.

El día en que claramente no era miércoles…

Escena 9: Mile haz la rifa, mile consíguete la sala, mile anda a estudiar, mile tienes que ir a buscar tus cosas donde el mati, mile hay que decirle a éste &%$*¨!!!! que lave la loza, mile tienes que llevarle el libro de romano a tu ahijado, mile tienes que lavar tu ropa sucia, mile levántate, mile apréndete los textos de la obra, mile hay que llevarle el cuaderno a la niña de Artes, mile tienes que buscar los libros que te prestaron hace cinco siglos atrás y devolverlos con todo y letras de una buena vez, mile hay reunión de “Un Techo para Chile” hoy a las cuatro, mile, mile, mile, etc, etc, etc.
- Oye mile, ¿Qué vas a hacer hoy?
- Mmmm…Sólo quiero saber si hay posibilidad de deshacer.



Escena 10: Plaza O’Higgins + 48 pasos en dirección oeste, justo al frente del teatro municipal de Valparaíso…(y mi cabeza dice así: ¿De dónde procederá la carne con la que hacen esas brochetas?). Pedro Montt con Francia…(and my head it says: ¡¿En moteles “Paraíso” hacen descuentos con pase?!). Llegué al frente del cine Hoyts, y…(pienso: ¿Qué hacen “Rómulo y Remo” en la “Plaza del Pueblo”? Pinochet y su loba desubicada…). Me devolví y dormí acurrucada en una banca del “Paseo de los sueños”.

El miércoles, justamente…

Escena 11: Personajes: - Chofer de un trolebús (Ch)
- Hombrecito de manos sabias. (H)
- Niña santiaguina-porteña que ama escribir a las 1.40 a.m. sobre el chofer de un trolebús y un hombrecito de manos sabias. (N)

Van la niña y el hombrecito subiéndose a un trolebús en la calle Condell.








H: - ¿Cuánto sale esto?
Ch: - Uff!! Esto sale 60 millones de pesos.
H: - Jaja, bien, y aparte de esos 60 millones, ¿cuánto sale el pasaje?
N: -¿Todavía mantiene los vidrios originales?
Ch: - Los originales pues, somos parte del patrimonio cultural con vidrios y todo.
H: - ¿240?
Ch: - Sesenta…
H: - Mire! Y ni se le notan!
N: -Podría fácil pasar por 40.
Ch: -Jajaja, no, no, yo luego voy a cumplir los 60, pero fíjense que ni los siento! ¡Si apenas puedo creer que vaya a cumplir tantos años! Es que han sido bien llevados, poca juerga y más dedicación me hacen estar tranquilo y vivir bien pues.
N: - Mmmm…claro…el carrete tarde o temprano pasa la cuenta…
H: -(Con la mirada fija en un horizonte lejano, como si recordara y lograra al fin comprender, asiente.)

Escena 12:
-Cuidado mono! ¡Jaime! ¿por qué siempre llegan y cruzan la calle sin mirar?. Bueno, ése es el monumento a los héroes de Iquique, ¿Ah? ¿Quieren una foto? Mmmm…curiosamente la llama está apagada… allá está el edificio de la armada, por el otro lado pueden ver la Aduana. Y bueno, por allá atrás está la Plaza de la Justicia, donde se encuentra la estatua con la Dama de la Justicia más mal hecha en todo el universo…
- Yiaaa, la dura? ¿Qué acaso está desvendada?
(risa colectiva)
-Sí.




Hasta que acabó el miércoles y llegó el jueves…

“Aunqui’una no quiera el tiempo pasa ligerito de toos moos. No importa esperar cien años, cuando hay algo güeno que esperar…Hasta más ratito…¡Luzmira! ¡Luzmira! Va a llover esta noche, ¡qué güeno! Es güenaza la lluvia…¡Luzmira! De veras que se jue…Se tuvo que’ir y no se atrevió a molestarnos…Te quiero Luzmira…estís donde estís…¡Hasta luego!...pero, ¿qué pasa?...¡Orfilia, Floridema…Luzmira! …¡Eulogio!…los árboles de la quinta, ¡los damascos!...¡Están llenos de flores…! ¿ven?...¿ven?...¡Están llenos de flores…!”

FIN.