Hoy tengo miedo de lo que está a mi lado
miedo de lo que hay detrás
de la brisa que me mueve el pelo
del silencio que me muestra el cielo
de la inocencia que se va
de la experiencia confundida.
Tengo miedo de hablar
miedo de esperar
de callar, de caer, de volver a retroceder.
Miedo a no optar sino obedecer
A no cantar sino gritar
A no escribir sino mentir
A no escuchar sino ignorar
Miedo tengo al error en sí mismo y al eco de su palabra también.
Me da miedo la sombra que ataca en las noches sin luna
Me da miedo que el sol me haga cerrar los ojos
Me da miedo el fantasma de la vida pendiente
Me da miedo el espectro de la muerte futura
Del proyecto de persona truncada
Tengo tanto miedo
y tantos miedos
como nunca antes el miedo me tuvo
Miedo a las ideas sin jerarquía
Al ideal que no sigue instruciones
A lo que soy capaz de hacer en la explosión del enojo rebelde a la "rebeldía".
Y tanto miedo me causa el querer expulsarlo
que muero de miedo teniendolo a mi lado
sirviendole café para que entibie sus manos
arropándolo en la noches
despertándolo con suaves besos cuando amanece el día.
Y aunque planeo su fin
Y afilo cuchillas
Y creo hechizos
Y me convenzo de tener la mejor de las coartadas
Miedo me da disparar la bala
Y así es como me la trago
Y ella entra por mi boca, hiere mi lengua
Baja por mi esófago, mi tráquea, y todo lo demás
Hasta que llega al estómago y asusta también a todo cuanto encuentra allá adentro
Me mata.
De miedo me mata.