-(Cada vez que sus ojos se abren al mundo comienza el viaje hacia seres distintos: hace dos meses atrás fue un barco de papel, hace tres semanas; la bala dueña de la verdad que dio muerte a Salvador Allende, anteayer; una pintura de Dalí. Hoy se despertó queriendo ser circo.)-Con sus dos pies sobre la cuerda floja comienza ya la burla a la muerte, quien con su negra capa juguetea asesina entre risas de niños y sombreros de damas y caballeros expectantes. Un paso hacia adelante ven ellos desde abajo. Un viaje hacia el otro lado del río ve ella. Y el viento acaricia suavemente su cuerpo desde abajo hacia arriba.
Izquierda y derecha: las manos muestran al público las antorchas que alumbrarán su camino. Tres, dos, uno: ¡Fuego de su boca! Tan solo una combustión basta para que los ojos de quienes observan se entreguen a la fantasía.
Se convierte en malabar, en trompeta, en truco de magia. Acaricia la escalera hasta tocar la pista que dispuesta aguarda para recibir a los cuatro tigres de bengala que con toda la fuerza de nieve que exudan comienzan obedientes a recibir sus órdenes: Up! Y el circo en todo su cielo se tiñe de rayas negras, garras y rugidos que congelan dimensiones inacabablemente blancas.
Se convierte en trapecio, en paraguas azul acrílico, en tambor, en pluma de avestruz. Viste un traje de colores decorado con veinticinco botones y derrepente, para su sorpresa ¡el pelo se le vuelve verde y la nariz roja y sus zapatos crecen y crecen y los niños ríen con cada una de sus palabras y sus gestos personifican la alegría que transmite el aire en aquel eterno instante de luz, de vida, de agua!
Hasta que se acaba. Sí, termina, pues debe comenzar a vivir en otro ser acompañada por nuevas luces de colores.
Entonces continua el viaje haciendo suyas las emociones, los sentimientos, las percepciones, cobijada por las ilusiones y la música, las risas, los aplausos, cada uno de los asombros y los miedos, todas esas curiosidades.
El circo la ve risueña pasear por sus dominios: libera a los elefantes de sus jaulas y monta uno de ellos mientras disfruta del éxtasis que otorga el sentir como se deshace un dulce algodón de azúcar en la boca...sobre la bestia saluda al público y éste, en un gesto de gratitud por el show brindado la ovaciona y glorifica en un aplauso unico, suyo.
-(Esto es un secreto, pero a mi parecer, probablemente mañana despierte queriendo ser la esperanza perdida del mago.)-