sábado, 28 de febrero de 2009

De estos días...

Aburrida...
...De los días con calor pero sin sol.
...De las noches de frío en pleno verano.
...Del viento que me sorprende sin abrigo.
...De las (incumplidas) amenazas de lluvia que ha hecho el cielo hace ya un par de semanas.
...De la atmósfera capitalina.
...De la confusión entre nube y nube.
...De que los árboles no tengan por completo sus hojas secas.
Sí, estoy aburrida, pero no puedo hacer más que esperar a que llegue mi anhelado otoño y con él la calma que anhelo aún más.
Hoy me despertó un trueno, está nublado allá afuera (al igual que aquí adentro) y al suelo le hicieron dibujos unas gotitas traviesas y tímidas que le cayeron encima mientras jugaban a ser libres por el cielo...No sé que sucederá más tarde, son las 12.45 p.m. del 28 de fecbrero de 2009 y realmente no sé qué sucederá más tarde...
La maldita paradoja de los días sin sombra.
La magnánima incertidumbre respecto de todo.
Y este día que me despierta con truenos y relámpagos...por ahora, no me intereso en las tormentas, a decir verdad, con un tsunami me conformo.
Quisiera depertar con la cabeza fría, haciendo planes, organizando mi día y, todavía mejor que eso, cumpliendo todo lo planteado. Quisiera cerrarme a la posibilidad de ser soprendida por una mariposa o una chinita y ponerme a estudiar para no llegar mal a la U. Quisiera no reír con frases como: "Hay olor a sol", "fue el loco pepe", "wn, si el Chavo del 8 es venezolano", etc. Pero no puedo.
Deja de preguntar si las estrellas invisibles son el cielo de los suicidas, por favor. Nada es lo suficientemente fome como para llegar a ese punto. Todo es lo suficientemente confuso como para que busques soluciones. El problema es que las malditas no quieren que las encuentres.

lunes, 23 de febrero de 2009

Esto de las cosas...




Esto de vivir y morir…
Esto de llorar y reír…
Esto del blanco y el negro…
Esto del cielo y el infierno…
Esto de la luz y las tinieblas…
Esto de la verdad y las promesas…
Esto del decir y el hacer…
Esto de curar y de romper…
Esto del sentir y el pensar…
Esto de retroceder y avanzar…
Esto del sí y el no…
Esto de la fuerza y la razón…
Esto del fuego y el agua…
Esto del cuerpo y el alma…
Esto del principio y el fin…
Esto de lo triste y lo feliz…
Esto de la luna y el sol…
Esto del odio y el amor…

El amor…esa palabra…

domingo, 1 de febrero de 2009

“$”

-Seré explícita.

Odio la plata. Odio la palabra “plata” así como todo cuanto se puede hacer con ella y todo cuanto no se puede hacer por su culpa. Si pudiera la mataría borrando del mundo los bancos y aniquilando la codicia presente en la gente. Me carga la sola existencia del dicho: “la plata no hace la felicidad, pero sí ayuda” porque me carga que ayude, no debería ayudar porque no debería existir. Me da pena pensar en toda esa gente que no tiene manos cuando no tiene plata. Es el medio que hace funcionar al mundo…¿Quién dijo que es el amor el que me mueve montañas? ¡¡Mentira!! ¡¡Es la plata!! ¬¬ Impotencia me causa saber que todos caemos en sus sucias redes pues todos la necesitamos para estudiar, para comer, para vestirnos, para transportarnos, para entretenernos, etc. No, para respirar no, todavía…Y mientras más, ¡mejor! Porque eso implica que tendremos la última tecnología, la mejor ropa, la comida más rica, el auto más despampanante y la casa con más alarmas de seguridad.
Si la plata no existiera los incentivos escaparían a lo mundano de lo material.
Si la plata no existiera no habría gente que muere de hambre.
Si la plata no existiera todos aprovecharíamos los recursos que la naturaleza nos brinda y seríamos libres realmente ya que podríamos elegir sin condiciones.
Si la maldita plata no existiera la felicidad sería mucho más que un fin inalcanzable.