domingo, 26 de agosto de 2012

Demian, Hermann Hesse (fragmento, más testimonio del ideal cristalizado)

"Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía o creía saber, que una estrella no podría ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dió unos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella."

Año 2005, tercero medio, más idealismo, menos tierra firme, la misma maravilla ante la literatura. 

El profesor tuvo que golpear la mesa con el libro de clases (poom!) para que mis compañeras dejaran de cacarear. Pobres, no entendían ni un mísero parágrafo de lo escrito por Hesse y pedían a gritos que cambiaran "Demian" por "Harry Potter". Pero el gran MOLL procedería consecuente con los dictámenes de su razón culta. 

-¡Hesse es un Nobel de la Literatura! -dijo, y con eso se cerró el caso "Demian" del 3°B, 2005.

 Y yo fui muy feliz, como siempre durante mi período de estudiante 10, fui pernamente feliz. Y no fue porque como casi todas las veces, mi opinión concordara con la del académico en cuestión a fin de que el colegio fuese una experiencia más interesante, de la que se pudiesen degustar más elementos complejos, desconocidos, divertidos, hondos en dimensiones intelectivas, en contraste con las demandas de la masa burda de mis compañeras que sólo querían virar con la mejor nota y el menor esfuerzo...hecho del que no las culpo tampoco, (inserte aquí discurso pro-movimiento estudiantil). Fui feliz porque entendí la causa final de la transmisión del mensaje. Capté, siento que logré captar la intención, la razón que se tuvo al momento de escoger la obra de arte que llegó a nuestras manos y, por todo aquello, comprendí también y anhelé el golpe a la mesa con el libro de clases al mismo tiempo en que odié el estruendo administrativo en que éste devino producto de los alegatos de las gallinas clotas que vieron en tal acto, una ofensa hacia su integridad. 
Yo necesitaba Demian, al igual que a Demian. 
Nunca fui Sinclair, nunca tuve miedo ni guardé silencio. Siempre me lancé a todas las estrellas amadas con ardor, mi salto ciego era no más que parte del procedimiento obvio...el punto es que, nunca lo supe. La conciencia de mi inmortalidad hacia el vacío no existía y por eso, no existía vacío. De ahí que mis saltos no eran verdaderos saltos, eran pasos en línea recta sobre un camino previamente trazado. Confiada, dando todo por hecho, sin la necesidad de la experiencia, sin el anhelo de la guía. 

"Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella."

No es fácil creer firmemente de manera consciente, pues para poder hacerlo, antes se tuvo que transitar caminos diversos que, luego de otorgar una y otras respuestas, no nos llevan sino a la nada, a esa nada linda y lunar que es el abismo. Ése único abismo, personal, íntimo. Ése límite, ésa línea sobre el horizonte, sobre el universo y bajo él, esa cuerda floja de circo, ese espectro ultraterreno de dudas y certezas y de cuanto juego pueda jugar la razón humana con todo y sus límites y sin ellos, ese lugar en que todo se decide, y para siempre. 
Sin conocer el abismo, no se puede saber qué es la tierra y qué, el cielo. 
Pero el abismo no es sólo cosa de conocimiento, no ha de bastarse con que nos internemos en las mecánicas de la razón y los logros de las aprehensiones cognitivas. Va infinitamenteeeeeeeeeeeeeeeeeeeee(continuará, créanme, hagan el ejercicio de proyectar la línea inacabable...) más allá de lo que podamos creer porque es el inicio del fin y el fin del inicio de todo y de nada. Y así es como entra la fe y se imbrica como la sangre y viaja como las plaquetas en la sangre por las venas, puentes de pulsación. Fe. El amor por creer.
Razón y sentir copularon en el abismo intrépido y tuvieron un hijo, al que llamaron FE. Con "F" de Fin, con "E" de Eternidad. 
Es por eso que el salto al abismo, es continuar después del término, pero nunca por conseguir un fin instrumental sino por ir más allá de lo que inicialmente se afirmó como posible, que es también, lo que nos hace anhelar supuestos "imposibles"...Lo posible sólo SE posibilita, no logra sustentar su existencia en sí mismo. 

La metafísica del impulso hacia la nada configurada como ente concreto que aparece gracias a la convicción purificada, digna y genuina.
Entonces al fin se obtiene la certeza, y se queman los labios con el beso estelar.

viernes, 3 de agosto de 2012

Dawson Isla 10

Suelo tener deudas, también económicas.  
En 2009, el cineasta chileno Miguel Litín estrenó una más de sus películas, poseedora al igual que las demás de un marcado acento de denuncia política, la cual lleva por nombre "Dawson Isla 10". Pues bien, desde ese año tenía la deuda y hoy la saldé. 
No escribiré aquí sobre su contenido; ya wikipedia lo hizo por mí...sin embargo, quisiera construir un pequeño prólogo a un documento que encontré en la "web" que guarda estrecha relación con la historia que cuenta la película, y que considero de gran valor histórico tanto por el aporte que otorga para la investigación sobre el asesinato de José Tohá, ex ministro del Interior de Salvador Allende y porque además, está redactado desde la sinceridad de un hombre que también sería víctima de la Dictadura traidora de Pinochet, me refiero al ex- Comandante en Jefe del Ejército Sr. Carlos Prats. 
El documento que publicaré es una carta escrita por Prats a la viuda de Tohá luego de su supuesto suicidio el año 1974 en el Hospital Militar donde, según las fuentes de la época, el ex Ministro se habría ahorcado con sus propias manos -no obstante su estado de completa desnutrición, además de una serie de irregularidades en virtud de las que su caso se reabrió-. 
La injusticia, la mentira, el descaro y la cobardía con que los miembros de la dictadura  que dirigieron al país, -desde los infelices de la junta hasta el más torrante milico y el más chanta de los sapos- osaron enfrentar la muerte de todos aquellos que cayeron durante su régimen, y que continúan impunes y protegidas en la inmensa mayoría de los casos, son quizás el elemento que motiva el surgimiento de los testimonios que el cine, la literatura, la fotografía y en fin, la historia misma a través de sus personajes vivos, nos siguen narrando al oído.
En Dawson Isla 10 muestran lo que sucedió con los ministros y las autoridades cercanas al gobierno de la Unidad Popular después del 11 de septiembre de 1973, pero hubo gente que, sin poseer cargos, sufrió los mismos embates y quizás más dolorosamente. Con todo, si hay un factor común que destacar en esta oportunidad es  la falta de elementos que permitan concluir de manera justa tan horrible episodio; las manifestaciones contrarias a los hechos ocurridos en dictadura seguirán sucediendo porque no se ha dado un trato justo, porque no podemos estar conformes, porque no podemos estar tranquilos viendo cómo la impunidad se pasea tomando whisky frente a las narices de todos.

“Querida Moy:Escuché tu triste mensaje y creo poder dar respuesta a las dudas que tanto te atormentan y -que lo comprendo muy bien- hacen más dolorosa la herida incicatrizable que, para ti y tus hijos, constituye la muerte de José¿Por qué ellos se ensañaron con José?Porque cada una de los cómitres de hoy les torturaba la evidencia de que, dentro de la UP, José era quien mejor los conocía. Los observó humildes y obsecuentes, los vio hacer genuflexiones y supo de sus miserias íntimas, de sus celos inter-armas, de su concupiscencia y frivolidades, de sus limitaciones intelectuales y culturales y de la farsa de su lealtad. José Tohá tenía mucho que decir y cada palabra suya, avalada por su incuestionable autoridad moral, habría tenido fuerza suficiente para derribar de su auto erigido pedestal a estos apóstatas del profesionalismo militar. ¿Y cómo podrían contraatacar a José? ¿Cómo podrían vituperarlo si hasta la mención de sus convicciones ideológicas iba a serles contraproducente, porque no les resultaba tolerable ni compatible exhibir como marxista a un ser de tanta sensibilidad social, de tanta nobleza y dignidad personal y de tanta misericordia humana?.Ten la certeza de que si hubieran encontrado el más mínimo cargo afrentoso contra él, les habría convenido dejarlo vivir.En cuanto a la conducta de Pinochet, puedo decirte que su traición no tiene parangón en la historia de Chile ¿Cómo puede entenderse su trayectoria bonachona y dúctil entre marzo y septiembre de 1973, si él mismo ha reconocido su compromiso, bajo firma, para derrocar a Allende desde aquel mes?La explicación está en su personalidad. Como el caso de Duvalier se conjugan admirablemente una gran pequeñez mental con una gran dosis de perversidad espiritual, como lo ha estado demostrando con sus inauditas declaraciones recientes.(...) Ante el futuro, sólo siento un gran anhelo: que llegue cuanto antes el día en que la masa de mis ex compañeros se armas se convenzan por sí mismos, de que han sido engañados y que han incurrido en la equivocación histórica más tremenda, al constituirse en los verdugos del pueblo de su patria; porque sólo en ese momento se puede comenzar a recorrer el camino de la liberación...Mis compromisos, Moy, son los del afecto personal por personas como tú y la prueba la tienes en esta respuesta que, por su franqueza, te demostrará la confianza que deposito en tu amistad.No pierdo la esperanza de volver a verte. Entretanto, te deseo de todo corazón la mayor paz espiritual. Sofía me encarga transmitirte sus más cariñosos recuerdos y de mi parte recibe un fuerte abrazo de tu amigo.Carlos.Buenos Aires, 29 de agosto, 1974.”

Fuente: http://www.elclarin.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=22983&Itemid=8065