En el frío mundo exterior el paisaje se muestra magistral y glorioso, con todo el ímpetu que le entrega el saber que es ese SU lugar de modo que nada ni nadie lo puede mover de ahí. Entonces sucede que la velocidad nos transporta en un taxi o un colectivo o un auto cualquiera o una micro o en ese preciso vagón de metro predestinado a recibirnos y es ahí, donde las imágenes se mezclan y hay gente y hay arterias de cemento con venas blancas o amarillas tapizando las calles y hay luces, esquinas, semáforos, faroles, edificios interminables, casas pequeñas, arboledas... el movimiento veloz-feroz nos lleva a su ritmo y las formas van creando un uniforme horizontal casi imposible de captar por nuestros ojos, una línea de colores que recoge todos los tonos de su alrededor y escribe así una oración en el espacio que persigue nuestro pasar. Es así como se invierten los papeles y somos entonces nosotros quienes pasamos a instaurarnos como inamovibles, eres tú y soy yo y es quien quiera el que puede, con tan sólo un paso, anular distancias, dejar en cero el desplazamiento, moverse sin moverse y mirar cómo todo el exterior se abre en un camino cuyo fin pensamos saber mas desconocemos totalmente. El universo se mueve y nuestros pies lo detienen. Derrepente, imprevisible, espontanea y sorprendendentemente, es otro el que nos toma, se "hace" de nosotros aprovechando el devenir y nos integra a su mayúscula fantasía indivudual -(porque sí, cada uno vive su fantasía, se alimenta de sus ilusiones y crea maravillas individualmente, todos los días, en todas partes y a causa de cualquier cosa...eso es justamente lo que nos hace una colectividad de soñadores sin remedio, es decir, una comunidad utópica)- y al igual que un árbol o un semáforo en verde o un banquillo cercado por palomas palomeras palominas llenas de plumas y plumas y más plumas o una estatua, adornamos el paisaje de alquien que, en esa fracción de segundo, necesita de nuestra presencia para vislumbrar en el escenario del día, un pequeño detalle que recordar.
jueves, 29 de julio de 2010
sábado, 17 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
Pensamientos de metrópolis, con Jorge Luis Borges
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Arte poética - J. L. Borges
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueñoque sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,
ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Arte poética - J. L. Borges
Hoy, (que es teóricamente "HOY" pero también es otras cosas, como "ayer", "duda", "existir" o "vida eterna", entre otras, claro está) junto a mi compañero, recorrimos la metrópolis santiaguina - santiaguesca - santiabunda y furibunda, esa que un Pedro de Valdivia fundó por el 1.500 y que un Michimalonco desfundó al mismo tiempo, y que ahora crece y crece, no para de crecer, no para de respirar aire sin aire, no deja de pisar la Tierra sin tierra, esa misma. Santiago de Chile.
Anduvimos por las calles céntricas, viendo qué aporte arquitectónico podríamos brindar para quitar uniformidad a las paredes grises de los locales de venta de repuestos, escuchando a un idiota hablar idioteces y convergiendo en el útil valor que cobran acá los audífonos. De pronto, un ciego y su bastón...más allá, un anciano pide limosna con el objeto de "pasar el frio"...en el metro estación Los Héroes la cultura pop hace su magistral entrada burlándose de los historiadores al llenar las paredes con fotografías de los futbolistas homochilensis y bueno, qué más se puede pedir.
Cito Textual: "Aquí hay una mezcla de olores que me produce náuseas...hay maní, smog, azúcar quemada, cigarro, papas fritas...puaj!" -S "A.C." G
En otra dimensión viven los colores libres de los murales porteños...
Pero, pero, pero!!!
Dejando atrás las nimiedades propuestas por Parménides en su tradicional Principio de NO Contradicción según el cual nada hay que pueda ser y no ser en un mismo tiempo y sentido y bla bla bla, leo a Borges y traigo a mi a "el oscuro", recuerdo...
"No comprenden cómo esto, dada su variedad, puede concordar consigo mismo: hay una armonía tensa hacia atrás, como en el arco y en la lira" Heráclito de Éfeso.
Sí, vivimos la vida y la muerte
Estamos sin estar
Somos y no somos
Que en la vida todo cambia
y aquel es el inicio de la permanencia
un indicio de que la existencia
es tan absurda y sinsentido
mientras así lo pensemos
y que es tan coherente y conciente
mientras así lo queramos.
Que todo tiende al desorden
y ése es el orden natural
que el devenir es un río eterno
contra el que es imposible nadar
dejar que todo fluya
dejar que el sol salga
dejar que la luna brille
y que la muerte mate lo que tenga que matar,
porque tanto como la pena es causa de alegría
muerte también es causa de vida.
Entonces Santiago...
Una vez más llego hacia ti
me ocultas bellezas
me regalas grises
me dices la verdad
y me mientes en cada esquina.
Pero también debo decir
que hay postales lindas en la costanera
que los tributos de quienes más tienen no son tan
(groseramente)
inutilizados en las evasiones
y que con ellos las luces
con ellos las artes del paseo Lastarria
sus cafés y sus plazas.
Eres en ti mismo, hogar de ricos muy ricos
y de pobres ricos en pobreza
Eres en ti mismo, paisaje bello
urbe de luz nocturna
arquitecto de masas
paraíso de soledades.
Eres tú la fealdad y la belleza
la ingratitud y la unidad
el horror y la esperanza.
Eres la maldita prueba sobre la existencia del todo y la nada en un mismo tiempo y sentido.
Anduvimos por las calles céntricas, viendo qué aporte arquitectónico podríamos brindar para quitar uniformidad a las paredes grises de los locales de venta de repuestos, escuchando a un idiota hablar idioteces y convergiendo en el útil valor que cobran acá los audífonos. De pronto, un ciego y su bastón...más allá, un anciano pide limosna con el objeto de "pasar el frio"...en el metro estación Los Héroes la cultura pop hace su magistral entrada burlándose de los historiadores al llenar las paredes con fotografías de los futbolistas homochilensis y bueno, qué más se puede pedir.
Cito Textual: "Aquí hay una mezcla de olores que me produce náuseas...hay maní, smog, azúcar quemada, cigarro, papas fritas...puaj!" -S "A.C." G
En otra dimensión viven los colores libres de los murales porteños...
Pero, pero, pero!!!
Dejando atrás las nimiedades propuestas por Parménides en su tradicional Principio de NO Contradicción según el cual nada hay que pueda ser y no ser en un mismo tiempo y sentido y bla bla bla, leo a Borges y traigo a mi a "el oscuro", recuerdo...
"No comprenden cómo esto, dada su variedad, puede concordar consigo mismo: hay una armonía tensa hacia atrás, como en el arco y en la lira" Heráclito de Éfeso.
Sí, vivimos la vida y la muerte

Estamos sin estar
Somos y no somos
Que en la vida todo cambia
y aquel es el inicio de la permanencia
un indicio de que la existencia
es tan absurda y sinsentido
mientras así lo pensemos
y que es tan coherente y conciente
mientras así lo queramos.
Que todo tiende al desorden
y ése es el orden natural
que el devenir es un río eterno
contra el que es imposible nadar
dejar que todo fluya
dejar que el sol salga
dejar que la luna brille
y que la muerte mate lo que tenga que matar,
porque tanto como la pena es causa de alegría
muerte también es causa de vida.
Entonces Santiago...
Una vez más llego hacia ti
me ocultas bellezas
me regalas grises
me dices la verdad
y me mientes en cada esquina.
Pero también debo decir
que hay postales lindas en la costanera
que los tributos de quienes más tienen no son tan
(groseramente)
inutilizados en las evasiones
y que con ellos las luces
con ellos las artes del paseo Lastarria
sus cafés y sus plazas.
Eres en ti mismo, hogar de ricos muy ricos
y de pobres ricos en pobreza
Eres en ti mismo, paisaje bello
urbe de luz nocturna
arquitecto de masas
paraíso de soledades.
Eres tú la fealdad y la belleza
la ingratitud y la unidad
el horror y la esperanza.
Eres la maldita prueba sobre la existencia del todo y la nada en un mismo tiempo y sentido.
Entonces, cuando el día de mañana (que es "MAÑANA" teóricamente, mas puede perfectamente no ser) abra la puerta y comience a conducirme, a hacerme cargo de mi ser y experimentar el estar, veré el claroscuro de las calles, las nubes llenando el cielo y dando espacios al vacío, el smog contaminando el aire y los átomos de oxígeno llenando tu boca y la mía de vida y calor... Los árboles nos mostrarán su desnudez de invierno, el frío nos hará estar más juntos como dos cuerpos que se necesitan en la unidad fundametal del amor y su locura, los edificios decorarán los cielos con sus vidrios y en ellos se reflejarán las aves en su vuelo libre, los semáforos no nos detendrán y, cada uno de los soñadores que luchen por nunca dejar de soñar en medio de todo este tormento, (artistas callejeros, tarotistas, músicos de orquesta con público de vereda, artesanos, estudiantes, y más, muchos más) celebraremos cuando al fin de la jornada, nuestro cuerpo descance satisfecho por la labor realizada.
Y las plazas con sus verdes! y las fuentes con su agua! y los autos con sus colores! y la gente apurada! todo! todo! en perfecta armonía con el caos y el orden!
Y las plazas con sus verdes! y las fuentes con su agua! y los autos con sus colores! y la gente apurada! todo! todo! en perfecta armonía con el caos y el orden!
-(La culpa es de Borges, y del tiempo que he pasado sin leerlo y del tiempo que me ha hecho reencontrarlo. De todos modos, es una culpa maravillosa.)-
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