miércoles, 30 de julio de 2014

Díptico

No es justo que no me hables
que no te acerques
que no me respires cerca de los labios.
No es justo esto que ocurre
esto que se nos va entre las piernas y los dedos y el aliento
No puede ser.
Y yo te espero
y tú lo sabes
y esa torpeza que te impide actuar,
esa dispersión inhabilitadora
o quizás ese misterio, ese hecho no dicho.

Seré juez y seré parte
de este nuevo infortunio semi escogido semi impuesto
Pero no seré río tranquilo
no seré elemento vago que no grita,
Yo soy la loba que aulla para oír el cantar de la luna.
Y si la luna no me canta
Y si la luna no ilumina el enigma
Y si la luna y las mareas altas no me alcanzan con su agua eterna
Entonces todo será justo.
Justo, con mi merecida ausencia totalizadora.