
¿Por qué me elegiste a mi?
¿Por qué tenía que ser yo quien te ayudara a cumplir tu estúpido sacrificio?
Era uno de los doce, uno de los elegidos por nada más y nada menos que el mismísimo mesías, el nazareno, el hijo de Dios...Fui feliz acompañando su marcha, escuchar su palabra era descubrir verdades y limpiar el alma, contrariar a la autoridad temporal en virtud de aquello que nos ordenaba cumplir la verdadera autoridad, es decir, la que emanaba directamente del todopoderoso, fue un bello intento por encarnar el absoluto en miras a hacer lo correcto...Fui feliz.
¿Por que me elegiste a mi?
¿Por qué en mi personificaste tu mal necesario?
Él apareció en medio de un mundo de imperfectos humanos como un humano perfecto, pudo sanar enfermos y dar alimento a quienes de hambre morían, pudo perdonar a mujeres que vivieron en el pecado durante años y a muertos revivir, pudo vivir para hacer historia, sí, él vivió para matar la historia.
¿Por qué me elegiste a mi?
¿Por qué, si siempre lo supiste, aun con toda tu bondad, por qué no me ayudaste como yo a ti?
No recuerdo cuando fue que comencé a dejar de creer en tanta palabra.
Si entre nosotros viniste a vivir y todos los males pudiste conocer, ¿por qué permitiste que aquello siguiera sucedidendo dia tras dia y noche tras noche?¿En qué prefieres ocupar todo tu poder? Si eres el hijo de Dios entonces cuéntale de cuanto sufrimos acá y dile que haga algo, que la sola creencia no nos basta para seguir respirando ¡anda! exígele que no haya más explotación ni más muertes injustas, ¡exige de una vez por todas que demuestre su amor!
¿Somos su creación más perfecta, no?¿Podemos entonces ¡oh Jesucristo! valernos de esa calidad para apartar la miseria a la que la cotidianidad nos arroja?
¿Por qué me elegiste a mi?
¿Por qué la perdonaste a ella y después conseguiste hacer que la humanidad entera no me perdonara a mi?
A todos contaste sobre las maravillas del reino de TÚ padre, a todos dijiste cómo sanar su alma para hallar la salvación allá, pero se te olvidó que nacimos del barro de ésta tierra.
Y siendo el hijo del que todo lo sabe, ¿Sabías sobre el destino de tu palabra?¿sabías que tiempo después sería utilizada por una organización del terror que ocuparía tú nombre y falsearía tú imagen para obtener el poder sobre los reinos de la Tierra, del Cielo y del infierno?¿No lo sabías?¡¡Sí lo sabías!! ¡¿Por qué no hiciste nada?! Si ya pudiste descender del cielo una vez, ¡¿Entonces por qué no lo hiciste denuevo?!
Yo seguí tus pasos cuando proclamabas libertad, mas ahora, veo en todos quienes te siguen a un puñado de débiles esclavos presos del miedo en eterna búsqueda de una salvación sin fundamento y que además puede no llegar nunca.
¿Por qué me elegiste a mi?
¿Por qué yo tenía que dejar de saber lo que es la fe?
¿Que qué haría yo en tu lugar? Yo demostraría a los humanos que la injusticia sólo se vive para experimentar a diario lo que es la justicia y no al revés. Yo resucitaría al tercer día a la libertad de pensamiento y de acción. Yo daría oportunidad de crecer a todos y no dejaría fuera de mi reino a aquel que distinto pensara o sintiera. Yo moriría una vez mi tarea fuese cumplida aquí.
Pero soy el traidor, soy yo quien vendió al Maestro, yo lo besé para que se lo llevaran a la cruz, yo soy el culpable, yo morí en la horca, yo soy Judas...Y él siempre lo supo...¿Por qué tenía que ser yo el traidor?¿Por qué tenía que venderlo yo? ¿Por qué fue mi beso el que lo tenía que llevar a la cruz? ¿Por qué me convirtieron a mi en el culpable?¿Por que tuve que ser yo quien acabara en la horca? ¿Por qué yo tuve que ser Judas?
¡¿Por qué yo y no otro?! ¡¿Por qué tenías que compartir tu cruz conmigo?! ¡¿Por qué tenías que hacer de mis besos tus latigazos?! ¡Yo no quería ser el elegido! ¡Yo nunca quise matarte! ¡Yo no quería venderte! ¡Yo soy el único humano que no sabe lo que es la traición!
Jesús perdonó a toda la humanidad.
¿Y cuántas monedas de plata importarán a la humanidad que yo no lo perdone a él?
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