Entonces tenía cuatro años y salía todas las tardes a jugar a la plaza. Entre bicicletas y pelotas y cantos creció sin sentir que faltaran motivos para sonreír. Pensó, ¿Podría otra vez tener toda esa vitalidad, esas ganas, esa alegría innata? ¿Volverían esos tiempos en que las preocupaciones no eran más que las ocupaciones?
(Primera arruga).
Iba en 3º medio y no eran pocas las ideas que lo dejaban sin dormir durante la noche. Habían planes, proyectos, objetivos, habían ideales en los que se consumía por completo y mucha creación de por medio. Él tenía un camino forjado, no vagaba por los aires sin destino cierto y en esa vía quería mantenerse.
(Segunda arruga)
Cuando conoció el "mundo laboral" se sintió embargado de cosas nuevas que creyó no existirían y, entre ellas, muchas que hubiese preferido no existieran. Pero nada de eso le arrebataría sus ganas de hacer de este mundo algo mejor...
(Tercera arruga)
Hasta que se dió cuenta que era un elefante, que todo su cuerpo estaba dibujado, surcado, que cada línea que en él había denotaba una historia diferente, un camino...
Y que sin embargo hoy, no hacía más que vivir de recuerdos.
(Primera arruga).
Iba en 3º medio y no eran pocas las ideas que lo dejaban sin dormir durante la noche. Habían planes, proyectos, objetivos, habían ideales en los que se consumía por completo y mucha creación de por medio. Él tenía un camino forjado, no vagaba por los aires sin destino cierto y en esa vía quería mantenerse.
(Segunda arruga)
Cuando conoció el "mundo laboral" se sintió embargado de cosas nuevas que creyó no existirían y, entre ellas, muchas que hubiese preferido no existieran. Pero nada de eso le arrebataría sus ganas de hacer de este mundo algo mejor...
(Tercera arruga)
Hasta que se dió cuenta que era un elefante, que todo su cuerpo estaba dibujado, surcado, que cada línea que en él había denotaba una historia diferente, un camino...
Y que sin embargo hoy, no hacía más que vivir de recuerdos.
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