Paseó por laberitnos de cristal desde un amanecer lejano hasta hoy, bueno, hasta ayer. Miró los cuadros y las imágenes que en ellos habían; vió ideales, vió sueños, vió metas alcanzadas, vió amistades y lazos verdaderos, vió cómo todo lo que quiso lo tuvo. Avanzó por el corredor. El frío congeló sus palabras, las uniformó, cuadró su mente. Corrió a la puerta. Entró en un cuarto donde la luz la impactó tanto que, en un principio, la cegó completamente, pero ya pasados unos cuantos minutos le mostró aquello que buscaba desde tiempo inmemorial: la verdad.
Supo cuántos soles fueron falsos, cuántos seres transitan el camino de la crueldad como opción, cuánto de todo lo que dió nunca quiso ser recepcionado, cuánto de todo lo que tuvo nunca quiso.
El cristal la envolvió y la petrificó con su abrazo. Ella no opuso resistencia alguna...no habían motivos para hacerlo. Desde afuera, un ave voló y se instaló delicadamente en su brazo, casi sin tocarla, casi sin ser, y sin saber que ella estaba ahí. Cantó. Su canto talló en el cristal un nuevo ideal. Y si miras desde lejos, sin miedo, puedes ver la palabra "LIBERTAD" dibujada en su cabello.
Y es que sí, es verdad, la decisión radica en el conocimiento. El problema es cuánto de aquel nos hace realmente felices...
Sueña la estatua de cristal con volver a sentir que tiene en sus manos cosas que sí son.

El cristal la envolvió y la petrificó con su abrazo. Ella no opuso resistencia alguna...no habían motivos para hacerlo. Desde afuera, un ave voló y se instaló delicadamente en su brazo, casi sin tocarla, casi sin ser, y sin saber que ella estaba ahí. Cantó. Su canto talló en el cristal un nuevo ideal. Y si miras desde lejos, sin miedo, puedes ver la palabra "LIBERTAD" dibujada en su cabello.
Y es que sí, es verdad, la decisión radica en el conocimiento. El problema es cuánto de aquel nos hace realmente felices...
Sueña la estatua de cristal con volver a sentir que tiene en sus manos cosas que sí son.

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