jueves, 29 de julio de 2010

Línea de colores

En el frío mundo exterior el paisaje se muestra magistral y glorioso, con todo el ímpetu que le entrega el saber que es ese SU lugar de modo que nada ni nadie lo puede mover de ahí. Entonces sucede que la velocidad nos transporta en un taxi o un colectivo o un auto cualquiera o una micro o en ese preciso vagón de metro predestinado a recibirnos y es ahí, donde las imágenes se mezclan y hay gente y hay arterias de cemento con venas blancas o amarillas tapizando las calles y hay luces, esquinas, semáforos, faroles, edificios interminables, casas pequeñas, arboledas... el movimiento veloz-feroz nos lleva a su ritmo y las formas van creando un uniforme horizontal casi imposible de captar por nuestros ojos, una línea de colores que recoge todos los tonos de su alrededor y escribe así una oración en el espacio que persigue nuestro pasar. Es así como se invierten los papeles y somos entonces nosotros quienes pasamos a instaurarnos como inamovibles, eres tú y soy yo y es quien quiera el que puede, con tan sólo un paso, anular distancias, dejar en cero el desplazamiento, moverse sin moverse y mirar cómo todo el exterior se abre en un camino cuyo fin pensamos saber mas desconocemos totalmente. El universo se mueve y nuestros pies lo detienen. Derrepente, imprevisible, espontanea y sorprendendentemente, es otro el que nos toma, se "hace" de nosotros aprovechando el devenir y nos integra a su mayúscula fantasía indivudual -(porque sí, cada uno vive su fantasía, se alimenta de sus ilusiones y crea maravillas individualmente, todos los días, en todas partes y a causa de cualquier cosa...eso es justamente lo que nos hace una colectividad de soñadores sin remedio, es decir, una comunidad utópica)- y al igual que un árbol o un semáforo en verde o un banquillo cercado por palomas palomeras palominas llenas de plumas y plumas y más plumas o una estatua, adornamos el paisaje de alquien que, en esa fracción de segundo, necesita de nuestra presencia para vislumbrar en el escenario del día, un pequeño detalle que recordar.

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