Al sonido del piano danzo en horizontes infinitos. Veo
cómo el fin del mundo es un precipio
que cae desde el último océano de la creación
hasta el universo y sus constelaciones.
Giro, voy dando vueltas por mi abismo soñado
por ese espacio en que sólo existimos el mundo y yo;
Arriba un amarillo
abajo un azul
al fondo un rojo
y en negro y entre todo, yo
Vuelta tras vuelta voy zurcando la historia
de una hoja resvala una gota
la gota inunda el vientre
y forma un nido de agua
Así bailo hasta llegar al día en que del nido de agua
salgo en viaje hacia el cielo
el día aquel en que la cuerda se rompió
y me regalaron la libertad de ser yo, única e irrepetible
pequeña, una en un millón, vulnerable,
majestuosa, eterna en los recuerdos.
Con mi danza voy creando una línea divisoria de realidades
una encierra al tiempo en los relojes
mientras la otra se muestra permisiva y
haciendo caso omiso al tic-tac
lo deja ir en años luz
en sombra
en destello estelar
¿Cómo saber cuando comienza y termina este juego?
Tiempo...
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