Hablando desde el más profundo y racional resentimiento, me encargaré mediante estas líneas -que pretenden idealmente no extenderse mas allá de los límites de una argumentación precisa y concisa- de manifestar mi majestuosa desavenencia con el término "V.I.P." (Very Important Person) y todo aquello que de éste se desprenda o asocie.
Luego de una extensa y ardua investigación bibliográfica en Wikipedia, pude adquirir conocimiento respecto del origen del término: señala la categoría utilizada por antiguos nobles rusos, quienes con títulos obsoletos exigían en Francia y Gran Bretaña un trato privilegiado, entre los años 1934 y 1939. De esta manera, podemos darnos cuenta que "V.I.P." no es una terminología que nace en la actualidad para designar a una cuica pelolais o a un flaite hijo de narco que pagan por un sector al interior de una disco lo suficientemente alejado de la chusma, sino que surge hace décadas atrás como una forma de dar continuidad al trato que tuvieron los nobles (rusos en este caso) cuyo título ya no poseía significación alguna ni política, ni social -puesto que la sociedad ya no está estratificada en nobles ni artesanos-, pero sí económica -puesto que es la única forma que el capitalismo tiene para reconocer a alguien-, por lo cual se mantiene en el tiempo como una marca de categoría económica que posibilita el acceso a privilegios y de ahí se extrae el hecho que hoy quien tiene dinero tiene el derecho subjetivo a ser V.I.P. Ahora bien, ¿Será sensato asimilar semánticamente el estatus económico con el grado de importancia que tiene una persona? ¿En qué radica que sea el dinero el elemento que valida la importancia de una persona? Tal como lo mencioné, el capitalismo se apoderó del planeta logrando llevar a todos sus lugares sus principios y paradigmas. Uno de ellos, es el que llamo la "divinización" del dinero, a partir de la cual éste se transforma en la mejor salida a los problemas y, más aun, en la única opción segura de ser feliz. De esta manera, siendo el dinero garante de felicidad, pasa a ser también el arma de poder más grande, ya que otorga lo que todos quieren tener, y por lo mismo, quien lo tiene es poderoso y feliz. Queda entonces que la experiencia de vivir en una sociedad capitalista traduce la materialidad, la propiedad privada, en una suerte de pase a la felicidad y en una instancia de poder que otorga un grado de importancia superlativa a su dueño. El poderoso es importante ya que mueve influencias, genera cambios a su favor, manipula y modifica, y con esto, prepara el escenario de privilegios a los que desea acceder y lo deja listo para ser disfrutado y habitado de la manera en que él lo decida.
Dadas así las realidades, "V.I.P." es quien posee el poder suficiente para ser reconocido como importante y así, disfrutar de los privilegios que de su categoría se desprenden.
No obstante lo anterior, hay otro punto observable en todo esto, el cual habla sobre el gusto que genera el SER "V.I.P." en la gente y, con esto, la cantidad de cosas "V.I.P." que proliferan con cada vez mayor rapidez y extensión en nuestra sociedad: cine, teatro, eventos, restaurantes, parques de diversiones, conciertos y un montón de otras cosas que toman la categoría "V.I.P." para otorgar a sus clientes el privilegio y la diferenciación. ¿Pero acaso no se dan cuenta los adictos al "V.I.P." que el capitalista no ve clase ni dignidad sino sólo la posibilidad de cobrar más? Lo más increíble de todo, es que en la realización de eventos, el "V.I.P." es siempre la entrada que primero se acaba, el puesto que primero se vende. ¿Será entonces que de tanto querer ser "V.I.P." ahora sólo lo es quien tiene mayor rapidez en comprar la posibilidad de serlo? En virtud de los hechos, me inclino a pensar que existe actualmente una masificación del "V.I.P." que lo tiene en franca decadencia dada la paradoja que representa el hecho que una exclusividad deje de serlo. Ejemplo de esto, puede ser la creación de nuevas categorías "V.I.P." y que, por más absurdas que suenen, son reales: hablo del "V.V.I.P." (Very Very Important Person) o sea se trata de una persona muy pero muy importante. ¿Qué sigue a esto? ¿Será acaso la creación del "V.V.V.V.V.V.V.V.V.V.V.V.V.I.P."? Porque personas van a seguir naciendo y la población no dejará de aumentar porque ya no queden espacios "V.I.P."...
Siento que en una sociedad masiva es cada vez más necesario mostrarse ante los demás con cada una de las distintas capacidades que se tengan, por todo un aparataje de motivos prácticos y de otras distintas órdenes, ya que en la misma sociedad masiva son necesarios, pero siento que no existe de modo alguno la necesidad real de sentirse más importante que el otro. El "V.I.P." es un reflejo de cuánto nos ha dañado la mente el sistema económico y de cuan convencidos nos tiene de que aquello que se compra es mejor que aquello que no, y que dentro de las cosas que se compran son mejor las cosas que se compran con más dinero que aquellas que se compran con menos dinero. Creo que es también reflejo de una necesidad subjetiva de brillar a través del dinero en lugar de hacerlo por la virtud, lo cual además de ser absurdo, es también bastante triste.
No creo en un "V.I.P." ni reconozco como más importante a quien puede pagar más. Creo que el mérito, la capacidad y la virtud hacen a una persona un ser importante, no su dinero, ya que del dinero lo bueno es que se gana con trabajo. Vuelvo a criticar al capitalismo, porque no paga en dinero el valor del trabajo. Vuelvo a criticar al capitalismo, porque nos hace pasar por verdad cosas que son mentira. Vuelvo a criticar al capitalismo, porque contamina a nuestra gente de enfermedades nerviosas, psicológicas y sociales, y porque finalmente, nos lleva a crear instituciones tan estúpidas como mi gran y eterno enemigo el "V.I.P".
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