jueves, 21 de mayo de 2009

YO


Me cargan las películas de terror, sobre todo las de exorcismos. Me gusta, igual que a Amelí, meter las manos en los sacos de lentejas. Odio equivocarme. Amo sacar fotos a eso que nadie sacaría fotos, nunca. No me pueden gustar las ecuaciones de segundo grado ni tampoco las de primer grado, ni las fracciones, ni los logaritmos, ni las proporciones y mucho menos las razones (en sentido amplio). Adoro sentarme en alguna banca de la Plaza Victoria a sentir el olor que sale de la fábrica de café. No me gusta el edificio del Congreso ni la gente que entra y sale de él. Me gustan los besos en el cuello porque da una cosquilla rica. No me gusta saludar siempre a la misma gente, ni vivir siempre en el mismo lugar, ni bajar por las mismas escaleras, ni prender las mismas ampolletas. Quisiera viajar siempre. Me agrada visitar los muelles y sentirme pequeña frente al mar enorme. Me desagrada en demasía el no-control que tengo sobre mi y mis reacciones amargas. Me gusta encontrar palabras bonitas, como "Ëbano" o "Interestelar". Odio que se me mojen los calcetines cuando paseo sin zapatos por los rincones. Me encanta burlarme de la gente pero no soporto que se burlen de mi. Amo regalonear. Odio el frio. Pasaría la vida entera escuchando música, leyendo y comiendo chocolate. Eliminaría a la clase deportista del planeta porque me hacen sentir mal. Me gusta hacer burbujas untando bombillas en soluciones de agua y detergente. Me carga la nota 4.0. Amo la triada bosque-fogata-mate. Odio pegarme en el dedo chico del pie cuando paso por el lado de un mueble. Me divierte fijarme en los detalles de la gente mientras voy por la calle: etiquetas, cierres abajo, o algún rastro mañanero no corregido. Encuentro que las frutas de invierno son fomes. Me gustan mucho los aritos, las pulseras, los collares y las bufandas y los pañuelos. No soporto las sopaipillas pasadas a aceite re-re-re-recalentado. Amo la comida que hace mi mamá. Me apesta mi rostro al despertar. Adoro pisar las hojas secas y escuchar el sonido que hacen...así como también ése que hace la madera al quemarse. Odio no escuchar, no ver. Y es que amo sentir, por sobre todo...No sé qué sería de mi sin los sonidos y sin los olores, o sin los miedos y los amores, no sé cómo podría llegar a comprender los motivos que originan esto que se llama vida y que está aquí, resbalándose por la punta de los dedos...

Eternamente...



1 comentario:

Anónimo dijo...

asi me gustast, me gustas y me gustaras d x vida!... t amare x 100pre. io si k lo are mili, x 100pre... estare contigo, peliemos, nos amemos, nos odiemos, nos riamos... 100pre 100pre... x 100pre voy a amart y tendras un apoyo incondicial d esta pendeja wna k no ac mas k ahogarc en un vaso d agua y mandarc cagadas :D...
t amo al infinito y mas aya hnita relinda!
muak!