Primero que todo: encienda la TV. Una vez encendida, sintonice alguno de estos canales que llenan su programación diaria con programas faranduleros -pierda cuidado, le será facilísimo hayar alguno-. Muy bien, con los "rostros" frente a su rostro, mire con atención cada una de las expresiones, la vestimenta, el maquillaje, los lugares en los que se generan los trascendentes hechos noticiosos a los que éstos seres dan vida. ¿Nota algún parecido, algún dato concordante, alguna reiteración? Pues está en lo correcto: las hay y por montones. Para ver un programa de farándula debe antes que todo, saber que siempre verá exactamente lo mismo pero en otros cuerpos, con otros zapatos. Después, debe predisponerse a empatizar con los personajes ya que de otra forma, no logrará entretenerse y terminará viendo la "Cultura Entretenida" o "Algo habrán hecho por la historia de Chile", es decir, programas sin llanto ni peleas ni historias de fiestas VIP, osea, una verdadera lata, ¿no es así?.
Cuando haya logrado empatizar con la triste historia del personaje, llore.
Cuando haya logrado empatizar con la feliz historia del personaje, sea feliz.
En el transcurso del programa, además de lograr la empatía, debe comentar todo lo que se diga, sacando a relucir su gran capacidad de análisis y su maravillosa inteligencia emocional. Éste es el momento para que su opinión sea escuchada. ¡Aprovéchelo!
Bien, una vez acabado el programa, sentirá cómo esas historias de vida, tan reales, tan cotidianas, marcan un antes y un después en su día. Apague la TV.
Ahora bien, se preguntará qué es lo que sigue a todo esto porque claro, ver un programa de farándula, es una experiencia trascendente, así es que de esta forma...
...Cuando salga a la calle, sea un personaje de farándula. Vista como ellos, péinese como ellos, visite los mismos lugares que ellos (siempre aspire a ser "VIP"), tenga peleas como ellos. Ganará mucho dinero a cambio de hacer puras tonteras y su vida será publicada en revistas y diarios, obtendrá fama, un bello auto y muchos "fans" que seguirán al pie de la letra cada uno de sus pasos, será todo un modelo a seguir: siéntase orgulloso.
Cuando haya logrado empatizar con la triste historia del personaje, llore.
Cuando haya logrado empatizar con la feliz historia del personaje, sea feliz.
En el transcurso del programa, además de lograr la empatía, debe comentar todo lo que se diga, sacando a relucir su gran capacidad de análisis y su maravillosa inteligencia emocional. Éste es el momento para que su opinión sea escuchada. ¡Aprovéchelo!
Bien, una vez acabado el programa, sentirá cómo esas historias de vida, tan reales, tan cotidianas, marcan un antes y un después en su día. Apague la TV.
Ahora bien, se preguntará qué es lo que sigue a todo esto porque claro, ver un programa de farándula, es una experiencia trascendente, así es que de esta forma...
...Cuando salga a la calle, sea un personaje de farándula. Vista como ellos, péinese como ellos, visite los mismos lugares que ellos (siempre aspire a ser "VIP"), tenga peleas como ellos. Ganará mucho dinero a cambio de hacer puras tonteras y su vida será publicada en revistas y diarios, obtendrá fama, un bello auto y muchos "fans" que seguirán al pie de la letra cada uno de sus pasos, será todo un modelo a seguir: siéntase orgulloso.
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