sábado, 9 de abril de 2011

Relato de un sueño


Acostada en la cama, abro el closeth para encontrar algo que no sé bien, veo las cajas de leche con chocolate, unos cinco flanes y, al lado izquierdo, boca abajo, como una vieja muñeca de trapos olvidada pero con todavía algo de vida, estaba ella.
Me dió susto, y salí.
Ahora estoy en el living, sentada en el sillón grande, cuando veo que se levanta, q camina por el pasillo de mi casa haciendo unos movimientos extraños, dando cuenta de cuánto tiempo había estado sin moverse, tirada boca abajo y llena de polvo. Pero ese caminar tan atrofiado me asusta, parece un monstruo que aprende a caminar, puedo advertir lo pálidos que se ven su cara y sus brazos y su pelo tan seco, tan negro, tan sin peinar y sin cuidar. Se acercó a mi, pero no quise verla, cerré los ojos con la intención de desaparecer de ese lugar, pensando que si los mantenía cerrados ella no me vería y se iría de ahí. La sentí frente a mi, con miedo la sentí parada frente a mi, mirándome, queriendo comprenderme...hasta que se fue.
En la calle, cruzo la calle aferrada a la pierna derecha de mi papá, quien me lleva desde un lado hasta el otro. Llegamos a una pequeña plaza frente a la carretera, los colores son lindos, hay mucho amarillo ya que hay en el cielo un sol que lo ilumina todo, tal como cualquier día de verano y luz. Ella está ahí, junto a mi mamá, mi abuela y mis hermanas, sentada en el pasto. Cuando llegamos con mi papá me habla con ternura, sonríe y perdona mi ignorancia, me dice que tiene un regalo muy especial para mi y me hace una pregunta...es en ese momento que puedo recordarla...estuvo hace muchos años atrás en otro sueño que tuve, y me dejó una pregunta, que es la misma que me preguntaba ahora...estuvo esperando todo este tiempo, encerrada en un closeth sin luz y sin vida, para salir en el momento adecuado a entregarme la respuesta.

"No importa lo que hagas, no puedes esconderte de aquello que tiene que sucederte"

No hay comentarios: