Y llegas tú y tu nariz roja roja roja grande roja y contenta.
Y me voy yo hacia la profundidad más eterna de los blancos mares.
En calma.
En apuro.
Con sed.
Feliz.
En donde está eso que creemos..
A donde van esas ilusiones vestidas de... ¿qué?
¿Vestidas de cómo? ¿Vestidas de cuánto? ¿Vestidas de cuándo? ¿Vestidas de dónde?¿Vestidas de por qué? ¿Vestidas de para qué? ¿Vestidas de hacia qué?
-(Muy bien, ésta es la parte en que te ríes de mis mil y una preguntas extraídas de la mismísima nada con el objeto y fin último de exponerlas magistral, sarcástica y de la manera más sensata posible, ante el mundo que nos ve a veces de la mano)-
A veces.
Y a veces nos ve besarnos.
Otras... en otras no nos ve. Así, simplemente.
Ahí es cuando te vas tú:
Risa, duda,
cielo cerrado en ciclo celeste,
cambio, brisa,
viento que sopla en mi oído la palabra
sí, justo esa...
la más difícil de todas
la más hermosa
la única perfecta
la única que no muere.
Ahí es cuando llego yo:
-(y es difícil describirme)-
pero creo que ante tí sólo logro ser
la historia misma de mis heridas, pluma, iris, caderas, labios,
soy sólo cada rincón que me da forma
y cada alma de cada fondo
soy yo para tí
en tormentas y en silencios navego hacia la lluvia en la que te escondes
y alcanzo la puerta tras tu boca
la verdad en tu verdad
la alegría, las palabras, la semilla.
Entonces nos encontramos...
P.D.: Y recuerda que no haremos el amor...
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